viernes, 23 de enero de 2015

¿Malos resultados en la primera evaluación?

Acabamos de empezar el segundo trimestre y aunque las notas se entregaron antes de empezar las vacaciones, estamos a tiempo de comenzar un proceso de reflexión para cambiar hábitos inadecuados que mejoren las calificaciones.
Es mucho mejor, proponerse pequeños retos y asequibles que grandes e inasumibles. Vamos a señalar algunos puntos que deben tenerse en cuenta.
-Lo primero es que el alumno lleve su agenda cumplimentada con las tareas, fechas de los controles, notificaciones del tutor a las familias etc. El truco más viejo del mundo es "no tengo apuntado nada porque no han mandado tarea". En la ESO, los alumnos tienen siempre deberes que realizar, por tanto, habrá que sospechar si la agenda está "inmaculada".
-Otra cosa que da buenos resultados es proponer al centro un seguimiento especial del alumno. En la mayoría existen hojas de registros en las que los profesores señalan hora a hora la actitud del estudiante y de esa forma, su familia está al tanto diariamente de lo que ocurre en el aula.
-No dejar que los alumnos conviertan su cuarto en una "fortaleza inexpugnable". Estar todo el día encerrado y con la puerta encajada puede ser un indicio de alta actividad en las redes sociales.
-Contacto frecuente de la familia con la tutoría del alumno y si se considera necesario, con el departamento de orientación.
-Realizar actividades al aire libre y ejercicio físico ayuda a que el alumno tenga mejor concentración.
-Mantener una actitud de espera paciente y de exigencia en el trabajo, no tanto en los resultados.  Estos llegarán con el tiempo y la sistematicidad.
-Diálogo constante y escucha. Nuestros hijos adolescentes necesitan consejo y guía.
-Tener siempre las máximas expectativas sobre lo que el alumno puede conseguir, como dice el dicho, las personas somos capaces de lo mejor.
-Y aunque sea repetitivo, paciencia, paciencia y paciencia.

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