jueves, 20 de septiembre de 2012

SOS: mi hijo quiere cambiar de grupo

En estos días de comienzo de curso, una de las demandas que más nos hacen a los docentes tiene que ver con los agrupamientos del alumnado. Es muy frecuente que vengan padres angustiados o alumnos con preocupación, demandando un cambio de grupo. Y eso es lo normal. Cualquier cambio que suponga una adaptación, produce rechazo y es muy natural no querer afrontar ese esfuerzo que supone el integrarse en un grupo de personas diferentes. Los centros educativos somos conscientes de ello, pero también consideramos que estas situaciones son una oportunidad de aprendizaje que el alumnado puede y debe aprovechar, aunque sea incómoda. Por eso, muchas veces, pedimos a las familias que sean pacientes, que esperen unos días para que el alumno pueda poner en marcha los mecanismos necesarios que le permitan tejer nuevas redes sociales.
Ningún padre es feliz viendo a su hijo sufrir, pero éste a veces, es productivo e incluso necesario. ¿Qué hacer pues?
-Adoptar una actitud paciente dando la importancia necesaria al asunto, pero razonando también las ventajas que todo cambio conlleva.
-Solicitar una tutoría para analizar la conveniencia o no de un cambio y para acordar una estrategia.
-Dar pistas de lo que el alumno puede hacer para sentirse a gusto en el grupo lo antes posible.


Si a pesar de todo, la adaptación no se produce o es inadecuada, se valora la posibilidad del cambio y si este es posible, se lleva a cabo.

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